DIBUJO DE IRENE
Pintó cárceles a mi cuerpo,
un aluvión de humillaciones.
Tiniebla absoluta que desciende
en el ojo de la sangre.
Una puerta giratoria de mi propio yo que cruje.
Irene
Vuelve salvada
Quiero darte el alcohol y enfatizarlo todo.
Entre sus pechos y yo, habrá una salida.
La sombra, único viaje hacia la muerte.
Irene
Exangüe su boca,
el ocre del otoño.
Los gritos del malva y sus frivolidades.
Pintó una cena, la violencia.
Tras las rejas se ocultan los matices
del fracaso.
Este invierno es un orgasmo que se finge
Me duele ahora parir tanta agonía.
Como la fuente que lo irónico destroza,
corre la pintura
y el espejo refleja el paraíso
donde me haces daño.
Dibujo de Irene
Furioso aliento de tu carcajada, escapa.
Dejadme ir con juramentos
y ridiculeces.
Ya no hay colores.
Sola, con la voz del que calla,
no contare ni uno, ni dos...
La figura esbozada
es mi turno ante el lienzo.
Se confunde
Un parpadeo, una evasión.