lunes, 26 de junio de 2023

 

DESDE MI ATALAYA  se observa el mar que hay en ti.

Se descubren tus etéreas islas de remembranzas.

Esta manía de mirar cual autillo sin alas en la noche.

Abrevarás conmigo y te haré suponer, que un crepúsculo es hermoso,

que no agazapas tras las rejas de esa soledad,

que también es un país.

La bruma es intensa pero luego habrá luz,

se argentará tu sombra en plenilunio,

morará en mis puentes cual azogue en la nevada.

Aquí donde el pavor me avaha,

yerta roca,

me salva tal vez un ancora invisible,

me salvan las piedras donde se trastoca tu nombre.

Despacio me transfiguro como estas palabras

que alzo al templo en que gimes.

Y me deshago la amasia infiel.

Soy el monje que aguarda

Tu voz...                tu ira...

Tu destello... irrevocable.