lunes, 26 de junio de 2023

 

I.S. MERLIN

 

Desde alguna calleja de Paris

podré acusarte

decir que me urges

vengarme y hacer que mueras.

Por esas aceras tras tus sandalias pierdo el paraíso. 

En los ocasos del océano musita la nada

sumida en la fiebre eterna de tu suerte.

Y llegas con la remembranza

de lo insólita que soy,

que existo solo por tus ojos,

que no tengo ya la dosis exacta,

para decir lo que alcanzo,

y que si llego me tazan las palabras.

Descubres el juego

de ser infinitesimalmente

algo o alguien.

Pero te guardo el sueño y los secretos

de la rosa que no supo despertar.

Oculto los cristales de tu magia

los de Helena y Nadja,

la cámara de raras esencias,

y aquel loto junto al lago en Egipto.

Tengo la llave y la cruz

y podré gritar

como a Demócrito podré acusarte

y te mandaré a encerrar  Merlín

para amarte,

cuando tenga un tiempo. 

 

 

 

 EN HONOR A BACO

 Es un honor beber tu vino

y dejarse escapar desde el silencio,

un honor vociferar tu nombre

y dejarse atrapar por las esferas.

Volver con tus harapos de  príncipe

volver y perderme  en tus vocablos

repletos de entelequias,

embarcarse en ti como en góndolas

junto a bestiarios inmensos para remar.

Es un honor libar tus labios de roble.

He dicho adiós a mis luciérnagas

y a oscuras me adentro en tu regazo

donde cabalgo y pierdo los estribos.

In crescendo, el gemir de tu garganta, 

avisto luces que en mi útero se rompen

cual delirio místico que amansa,

y he aquí hechizada por las flautas

quedo a tus pies, cual sierpe que agoniza.

 

 

 VOZ                                              

                                                           

Bebió la sangre que dejaron

en los espejos sus antepasados,

una jarra de exquisiteces y nostalgias.

Lejanos vendrían sus arpegios como los astros,

los salterios custodiaron su voz.

Pérfidos vagan los lirios,

por las muchachas que hunde en el río.

Y no son sus ojos la agonía,

sino un verso que crece a sus espaldas.

“Breves esquirlas quedarán ocultas tras mis letras”

Canta el ángel que al fin

supo como empujar las feroces puertas.

Supo grabar su nombre

a los libros del misterio,

romper con palabras la amarga corteza

         que precisó lo imposible.

Nocherniego sin saber la suerte de las aguas,

convertido en hereje provocará ensalmos. 

Con magia descubrirá los acertijos que he puesto,

rogará a sus muertos y a sus muchachas

para que no le olviden.

Rasgará las cuerdas y con irónica sonrisa,

me dirá que ha vuelto para quedar con la luz

que despiden sus candiles,

en la escena soberbia

donde dejará su voz,

repleta de temblores,

enferma de razones y lirismos

 

 

 


TE HE VISTO CIUDAD

como hoja suelta

bajo el crepúsculo  de mi tinta

Sola, que pare una ansiosa blasfemia de invierno

como en un ágape de violetas silenciadas

Esta tarde ciudad           te desnudo

Y como el pabilo de un cirio, esperas 

que te inunden otros fuegos

Gesto mórbido de sombras

que caen sobre los que se fueron

los que tosen el ostracismo 

los que se tragan un desierto ilusorio.

grietas de rostros, entierro de voces

como el agreste paraje donde no estás

donde no preguntas

Ah ciudad

He vuelto a confundirte

Tú eres mi sangre maldita

Mi amantísimo amante

en la rojeza del poniente

Mi dulce ira

Yo          sigo temiendo